002_Moore Y Allen Dimensiones de la Arquitectura 1

El hostal Madonna, cerca de San Luis Obispo, California dos Madonna, cuya conexión con apisonadoras y enormes piezas de equipo removedor de tierra los pone en estrecho contacto con enormes cantos rodados que, con gran ternura, han apilado para hacer un motel, un restaurante y una gasolinera. La entrada en este motel, dejando atrás una roca y bajando a una escalera que da a un comedor tapizado de terciopelo morado, es una de las experiencias más sorprendentes (y sorprendentemente completas) que se pueden encontrar a 10 largo de una autopista amencana.

Puede que no venga al caso (aunque no lo creol que en los lavabos de caballeros, próximos a una noncha gigante con grifos Swip toview next pase dorados, el acceso a urinario, interrumpe en funcionamiento u por otra parte, obse todav(a hoy están gr OF5 casca a, que sirve como la eléctrica y pone Es inquietante, sanos italianos uvas en capiteles de madera y recubriendo con planchas de cobre las mesas del café.

El observar que aquí hay de todo en lugar de no haber nada, no es en absoluto inquietante, sino más bien jocoso. Se produce una especie de complicidad inmediata con el lugar, con el usuario y us movimientos; de hecho, con todo a la vez, con la vitalidad y la vulgaridad del comercio real. Swlpe to View next page El conjunto se estremece en un grado de entusiasmo que presagia, con más claridad que cualquier geometría pulcra y poco densa, una arquitectura para el presente eléctrico, Cía. M. 0 La compañía arquitectónica Gunna Birkerts and Associates, de Michigan, ha conseguido una gran fama por su permanente interés por figuras arquitectónicas claras y poderosas que realizan sorprendentes declaraciones constructivas, Su diseño para el Banco Federal de Reservas de Minnea polis es ciertamente, desde estos criterios, una impresionante realización de impresionantes objetivos. 1 -lelo ahí, grande, osado y real, producto del entusiasmo y la imaginación de los arquitectos, los ingenieros y el cliente.

Los arquitectos adoptaron un complicado programa y lo tradujeron a términos absolutamente vivos e inolvidables. Las zonas de seguridad del banco (alrededor del 60 por ciento del total) son subterráneas y están debajo de una plaza inclinada. Las operaciones burocráticas y administrativas se albergan en n bloque de oficinas de reluciente vidrio, que tiende un puente entre las dos enormes torres de hormigón y que es sostenido, como un puente colgante, por dos vigorosos elementos «catenarios(así llamados porque la figura de su curva es la que describe una cadena que cuelga libremente entre dos puntos).

La curva esté también reproducida en el muro cortina de las fachadas; debajo de ella, el vidrio está colocado hacia fuera, y sobre ella el muro cortina de las fachadas; debajo de ella, el vidrio está colocado hacia fuera, y sobre ella hacia dentro_ El efecto de onjunto del diseño sorprende por su eminente claridad. SI preguntarnos a cualquier persona en Minneapolis por el edificio Federal de Reservas, y no acierta a contestar, describamos una curv’a catenaria con (a mano e inmediatamente sabrá a qué edificio nos estamos refiriendo.

Este hecho representa en sí mismo en cierto moda, todo un logro. 71 Vista de las murallas de contención con los cubiculos, por Govannl Banista Piranesi Muralla del Stoa Poikele y ábside de «La Sala de los Filósofos- Tal vez no sea salirse del tema sugerir que el emplazamiento ebajo de Tivoli era tan tratable como Antinoo, moldeable segun el designio del emperador, algo sumamente positivo para empezar, pero absorbible dentro del magnífico esquema, ya que aquí la naturaleza está más dominada por la geometría que en el mismo Versalles.

En Versalles, un sistema de ejes impone un orden formal sobre los terrenos, pero en la Villa de Adriano no hay terrenos: sólo la arquitectura que lo contiene todo e incluye los espacios, cubiertos o sin cubrir,. abiertos al exterior y cerrados. El terraplén que ocupa esta arquitectura, y que antiguamente debió de estar a punto de ser esalojado, se extiende abruptamente hacia el norte y el sur cosa de un kilómetro y medio (aunque parece mayor) y tiene aproximadamente un tercio de esa amplitud.

En 3 un kilómetro y medio (aunque parece mayor) y tiene aproximadamente un tercio de esa amplitud. En el este, más allá del llamado valle del Tempe, se encuentran las montañas de Sabina; en el oeste se extiende la llana carnpagna romana, visible casi hasta Roma, que está a veinticinco kilómetros de distancia. La villa se extiende hacia los lados norte, oeste y sur del terraplén, bien delimitada bajo su superficie en unos lugares, especialmente n el Canopus y en el Inferi, y sobresaliendo bastante en otros, sobre todo en el Poikele.

Alli la ci>l’ina ha Sido sustituida por un muro de varios pisos y lleno de cubículos para los guardias o los esclavos. Este muro retiene un amplio terraplén a una altura vertiginosa sobre la pendiente, un «salto de los enamorados» como alguien lo ha llamado, reforzado por los alojamientos de los esclavos. Todo parece terriblemente antidemocrático, un horror tal vez mitigado para nosotros porque Jefferson hizo exactamente lo mismo en Monticello a una escala mucho menor.

Allí, un 6 nivel semisubterráneo de habitaciones de servicio llega hasta la cumbre de la colina y forma una base para la geometría de los pabellones colocados encima. En Tivoli, la escala de las formaciones naturales y de las construcciones realizadas por el hombre coincide de tal modo que las colinas llegan a ser, en cierto sentido, de fabricación humana, y las construcciones adquieren la calidad de una formación natural. Algunas z fabricación humana, y las construcciones adquieren la calidad de una formación natural.

Algunas zonas reciben un nombre sobre el plano oficial, pero n la mayoría de los casos esto es sólo por conveniencia y para conmemorar los interminables esfuerzos de los arqueólogos por encontrar en las ruinas lugares que concordasen con las descripciones de Espartiano, quien contó cómo el emperador «creó en su villa de Tivoli un prodigio de arquitectura y ajarclinamiento del paisaje, y asignó a sus diversas partes los nombres de edificios y localidades famosos, tales como el Liceo, la Academia, el Pritaneo, el Canope, la Stoa Poikele, y el Valle del Tempe, mientras que, para que no faltase nada, construyó incluso una representación del Tártaro. ‘ Sin embargo, varios sitios, en particular el Canope y la Stoa Poikele, están suficientemente claros. EL resto de los nombres facilita por lo menos la discusión y recuerda que esos espacios se niegan resueltamente a ser etiquetados. La moderna entrada en la zona se efectúa desde el norte, hacia el Poikele, El antiguo acceso, que se supuso había sido Vía Poikele y el Canope, es la entrada a la Villa más satisfactoria que imaginar se pueda, ya que el acceso tendría que pasar por debajo de los enormes muros de contención rellenos de habitaciones (los cien cámaras) que sostienen el 97 4- MOORE ALCEN 5