Análisis y Crítica del Hecho Teatral 1 parcial

En este trabajo nos proponemos realizar un análisis comparativo entre la crítica académica «Susana Torres Molina: La indagación del mundo femenino en su dramaturgia y dirección teatral», escrita por Eduardo Cabrera y publicada en la revista Latin American Theatre Rewew, por una parte, y la crítica periodistica publicada en el diario Clarín cuyo título es «La década decadente», escrita por Hernán Firpo, por la otra. El análisis comprenderá, además, la puesta en relación de cada texto con las convenciones del género discursivo de la critica teatral periodística y académica espectivamente.

Teniendo en cuenta el desarrollo realizado por Bajtin en relación con el uso de la lengua en tanto que enunciado particulares que se inscriben dentro de una esfera específica de la comunicación, llamamos género discursivo a las normas relativamente estables que cada esfera produce y que tiene como resultado imprimir en los enunciados las condiciones y objeto específico de cada una de ellas. Comenzaremos por el análisis del texto de Cabrera. El autor comienza por delimitar el eje de analisis a partir del cual se acercará a su objeto de estudio.

Este eje que desarrollará es «la tilización que hace Torres Molina de la estética del teatro de la imagen para Indagar en el mundo femenino de la Argentina actual». Posteriormente, veremos que aplica este eje de análisis a varias obras dirigidas por Torres Molina. Est Swipe to View next page Este es ya un punto importante a tener en cuenta para nuestro análisis ya que lo que el autor está explicitando en la cita anterior es que su interés es acercarse al teatro de Torres Molina desde un eje de análisis específico.

Es decir, no hablará de manera general sobre el teatro de la imagen de Torres Molina. Sino que ealizará el abordaje al corpus de obras que el autor considere pertinente para su análisis enfocándose en uno de los aspectos de las obras, considerado interesante por el autor. Esta propuesta de trabajar sobre un corpus extenso de obras pero ahondando en un aspecto específico de las mismas es típica de los textos académicos; a diferencia de las críticas periodísticas que manejan un corpus mucho más acotado, generalmente una única obra, y lo trabajan de forma más general o con menor profundidad.

Una vez explicitado el eje de análisis, el autor realiza una breve contextualización del tipo de teatro al que pertenece el corpus e obras a trabajar. Además de contextualizar el desarrollo del teatro de la imagen en la Argentina, recurre también a la voz de un renombrado teórico del ámbito académico teatral mundial, Patrice Pavis, para poner de relieve la importancia de la imagen en el teatro. Tanto esta como otras citas que el autor irá incluyendo en su texto ayudan a la construcción de un aparato erudito que sustenta su propia producción.

Un ejemplo claro de esta utilización de un aparato erudito, que funciona como marco teórico de referencia para el texto, lo encontramos en 2 OF aparato erudito, que funciona como marco teórico de referencia ara el texto, lo encontramos en la página 24 donde el autor utiliza como parte de la argumentación de su análisis el concepto de «movilidad de los signos» y tras especificar quién ha acuñado esa expresión utiliza una nota para aportar un dato bibliográfico donde poder investigar más sobre este tema.

Este es otro rasgo típico de las producciones académicas. Sin embargo, en este texto encontramos que la mayor parte de las citas apuntan a demostrar el conocimiento cabal, por parte del autor, del contexto teatral latinoamericano y de las condiciones de producción de las obras analizadas, relegando a un segundo lano la explicitación de los conceptos teóricos que pone en juego para el análisis.

A partir de esta observación, podemos sugerir que el autor se presenta a sí mismo como un especialista del teatro de Torres Molina y de su contexto de producción (la escena teatral argentina), demostrando de esta manera que ha realizado una intensa investigación y que tiene en cuenta los materiales que abordan el tema con anterioridad. Por otro lado, el hecho de relegar a un segundo plano la explicitación de conceptos teóricos nos habla de la concepción que el autor tiene sobre el lector de u obra.

Podríamos decir que el lector que se está planteando es alguien conocedor de los conceptos básicos de la teoría teatral pero no alguien especializado en el teatro de Torres Molina. De esta manera, el aporte que intenta hacer el autor en su t 3 OF en el teatro de Torres Molina. De esta manera, el aporte que intenta hacer el autor en su texto no está relacionado con la creación de nuevas categorías o conceptos teóricos, sino más bien con un enfoque particular sobre el teatro de la dramaturga y directora. Esto puede evidenciarse también por el hecho de que el autor ecurre permanentemente a la voz de Torres Molina.

Por el uso que hace de ella, la voz citada que más autoridad reviste es la de la directora y dramaturga. En la segunda nota el autor aclara la fuente de la que ha obtenido la información sobre la forma de trabajo de Torres Molina. Llama la atención al respecto que el autor utiliza en este momento por única vez en todo el escrito el sujeto tácito en 10 persona una entrevista que le hice el 23 de agosto… «). De esta manera, rompe con la norma que ha sostenido durante todo el texto que es la utilización del plural mayestático.

La utilización de esta forma es otra característica importante de los textos académicos que tienden a la desagentivación del discurso, como forma de acentuar la pretensión de objetividad y como moderación del ethos discursivo (actitud o disposición del autor). Lo que el autor remarca con el desvío respecto de la norma en dicha nota es su cercanía y conocimiento personal, de primera mano, del trabajo y manera de trabajar de Torres Molina, ayudando así a la construcción de su imagen como especialista del tema abordado.

Ahora bien, quizás, podríamos pensar que esta misma actitud ha ido negativa para I tema abordado. sido negativa para la construcción de su propia voz. El recurrir una y otra vez a la voz de la autora y dramaturga aceptando sus palabras como verdades Indiscutibles tiene como resultado que la propia voz del autor se confunda con la de Torres Molina. Esto se ve, por ejemplo, cuando el autor aborda el análisis de la pieza Unio Mystica. Comienza a abordar esta pieza con una breve secuencia narrativa en la que cuenta el argumento de la obra.

Luego, hace alusión a las consideraciones de Torres Molina respecto al desdoblamiento de la mujer en tres personajes emeninos. Posteriormente, narra con detalles y citas del texto de la obra los tres cuadros que atraviesan los personajes. Finalmente, cuando vuelve a retomar el análisis de la pieza ya no se sabe si es su propia voz o la de Torres Molina la que propone el análisis. Todorov (p. 149) considera que la cr[tica es el diálogo entre la voz del autor y la del crítico y que ninguna debería tener privilegio sobre la otra.

Una de las críticas que hace a cierto tipo de crítica inmanente era la tendencia a «proyectarse en el otro hasta el punto de ser capaz de hablar en su nombre». Puede que aya algo de esto en la crítica analizada, pero lo cierto es que hay una homologación que, por momentos, no permite distinguir entre ambas voces. Una vez finalizado el análisis de las piezas, el autor se dedica a analizar el lugar que ocupa el teatro de Torres Molina dentro de un context OF piezas, el autor se dedica a analizar el lugar que ocupa el teatro de Torres Molina dentro de un contexto determinado.

Vemos entonces que contrasta el trabajo de Torres Molina con el de otros artistas que se inscriben dentro de la estética del teatro de la imagen, aporta nuevos datos sobre el teatro de otras ujeres en países latinoamericanos, etc. El análisis realizado anteriormente sobre la estética de Torres Molina, puesto en relación con estas consideraciones sobre su contexto de producción le permite a Eduardo Cabrera arribar a una conclusión valorativa sobre el lugar y el aporte del teatro de la autora en el ámbito teatral argentino.

Lo que nos interesa destacar aqu[ es que aún cuando el desarrollo del análisis de las obras y la puesta en relación de las mismas con su contexto de producción tienen como finalidad última la concreción de un juicio valorativo por parte del autor, sta característica evaluativa del texto queda supeditada a la intención analítica del mismo. Este también es un punto importante de divergencia entre este tipo de textos y las críticas periodísticas. Como mencionamos al principio del presente trabajo, la crítica escrita por Cabrera fue publicada en la revista Latin American Theatre Review.

Esta revista es una publicación especializada en las producciones teatrales de Latinoamérica y las realizadas por latinos en Estados Unidos. La revista es publicada por el Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Kansas. ara caracterizarla diremos que 6 OF Kansas. para caracterizarla diremos que no se trata de un medio masivo de comunicación pero al permitir un fácil acceso a sus contenidos y al no tratarse de textos muy extensos ni que presenten un alto nivel de dificultad para ser comprendidos se trata de un medio dirigido a un público relativamente amplio, especializado pero no necesariamente científico.

Esto coincide con el lector modelo que plantea el texto de Cabrera. Pasaremos ahora al análisis de un texto que pertenece al género discursivo de la crítica periodística. En este caso trabajaremos con a crítica publicada en el diario Clarín, con autoría de Hernán Firpo y cuyo objeto es la obra «Esa extraña forma de la pasión» escrita y dirigida por Torres Molina. En una primera mirada hay dos puntos que llaman fuertemente la atención, y que son consecuencia de las características del medio para el que ha sido producido el texto.

Las críticas publicadas en medios masivos de comunicación suelen tener mayor restricción respecto de la extensión y apuntan a una lectura rápida ayudada por elementos visuales; es por eso que esta critica tiene una extensión mucho menor a la de Cabrera. Además, la inclusión de fotografias con un epígrafe que aporta determinada información, el copete del artículo que concentra en una sola línea el tema del texto, son ejemplos de elementos paratextuales que facilitan una rápida comprensión del tema a tratar.

Al llegar al texto critico propiamente d 7 OF Al llegar al texto crítico propiamente dicho ya la primera línea deja entrever un estilo de escritura totalmente distinto al de la critica académica. El autor a partir de una posición abiertamente subjetiva comienza por agradecer a la autora la forma de trabajar el tema planteado en la obra. Esto diseña a un autor que involucra manifiestamente su apreciación subjetiva del objeto a tratar. Esto será una constante a lo largo de toda la crítica.

Aún cuando utiliza el plural mayestático no quedan dudas de que el autor, Hernán Firpo, realiza una valoración subjetiva de la obra que está criticando. Esto se ve claramente en frases como «Hay momentos súper logrados donde el teatro pedagógico y politico se auto-persuade de lo remanido y prefiere alinearse saludablemente por el lado del mal». La utilización de subjetivemas -ausentes en la crítica de cabrera- como momentos súper logrados» destaca el tono valorativo y subjetivo de la critica.

Vemos aquí también el uso de un léxico más cercano al cotidiano, característica típica de la crítica periodística y que no encontraremos en la crítica académica (ejemplos: «súper logrados», «agilidad casi pop», «milico»). Esta característica está en relación directa con el lector que se configura en estos textos y a quien van dirigidos. La critica periodística, a diferencia de la académica, visualiza un lector no especializado.

Está dirigida a la gran masa de público que no comparte los saberes del periodista specializado Está dirigida a la gran masa de público que no comparte los saberes del periodista especializado pero sí comparte el interés. De esta manera, el autor funcionará como mediador entre el público y la obra. De aquí se desprende la importancia de la mirada valorativa del autor que, tras haber asistido a una obra, construye una critica desde su experiencia personal, avalada por sus conocimientos especializados y por el medio para el que escribe.

Esta función que se asigna al periodista teatral conlleva una exigencia básica y es que seleccione el objeto de sus críticas con un criterio de actualidad. Generalmente esto implica que las criticas publicadas en medios masivos de comunicación tienen un objeto concreto y accesible para el público. Por ejemplo, la critica analizada fue publicada a sólo tres meses del estreno, mientras la misma aún estaba en cartel. Esta es una diferencia central con respecto a la crítica académica de Cabrera.

Para la critica periodística lo central será la actualidad y su análisis será sobre la globalidad del objeto; mientras que la crítica académica tendrá más libertad para elegir su objeto según la temática que le interese trabajar sin preocuparse por la ctualidad del mismo. una diferencia muy importante entre la crítica periodística y la académica -y más particularmente entre la crítica de Cabrera y la de Firpo- es el uso de las citas y referencias bibliográficas.

Recordemos que la función que éstas cumplen en la critica académica está relacionada con la construcci R OF académica está relacionada con la construcción de un aparato erudito sobre el cual el autor se basa para crear su propio texto. Esto que para la crítica académica es una exigencia para la cr[tica periodística no tiene mayor importancia ya que está dirigida a tro tipo de lector y persigue otros objetivos. En el primer párrafo el autor expone lo que le parece el mayor valor de la puesta en escena de Torres Molina.

El tono colorido con que declara el placer provocado por la descompresión que efectúa la puesta en escena sobre un tema tan denso para el autor que lo caracteriza como generador de una «atmósfera de muerte» nos demuestra la mayor libertad que tiene el autor de una crítica periodística para dar lugar a la manifestación del pathos, de la pasión, en su discurso. Lo mismo vemos en el último párrafo donde sostendrá que los momentos más nteresantes de la obra son aquellos en que «el teatro pedagógico y político prefiere alinearse saludablemente por el lado del mal.

Eso pasa cuando se convierte en un teatro sin escrúpulos que nos libera de las certezas y los aprendizajes». Aquí lo que hace es oponer lo que valora como positivo de la obra a lo indeseable que desde su punto de vista la obra elude hábilmente. Estos pasajes nos permiten reconstruir el lugar ideológico desde el que habla el autor y el éxito o fracaso de su argumentación se determinará según el lector acepte o no aquellos lugares que sustentan su discurso. E 0 DF 12