Critica de la razon mitica

Hacia una crítica de la razón mítica. El laberinto de la modernidad Materiales para a discusión Franz Hinkelammert Contenido: – Prólogo: Se abre el laberinto…. 4 – A manera de una introducción: Prometeo, el discernimiento de los dioses y la ética del sujeto. Reflexion modernidad…. ….. 8 Capítulo 1: La polariz cristianismo…………… te de la 61 S. wp iew next pase ‘n fu a. Mito y razón instrumental Excurso: La crítica de la razón mítica: la constitución de la realidad por el criterio vida y muerte. b.

Los inicios de los mitos de la modernidad en el cristianismo Excurso: El Apocalipsis como visión de la historia occidental. Capítulo 2: Corporeidad concreta y corporeidad abstracta: la espiritualidad del mercado…. Excurso: El mercado como mediador de salvación Capítulo 3: Los cortes históricos de la humanización de Dios.. K0MaHAa I ecwposawe OKHO Cnpa3Ka Dios de la redención…. … 141 Excurso A: La teoría del reflejo y la teoría del espejo: Algunas reflexiones sobre realidad y conocimiento a partir de la teoría del fetichismo de la mercancla.

Excurso B: La inversión de los derechos humanos por medio de la construcción de monstruos. Excurso C: La administración de la muerte. Excurso D: El retorno del sujeto humano reprimido frente a la estrategia de globalización. – Síntesis y final… 3 Prólogo: Se abre el laberinto ,182 El siguiente texto es el resultado de un curso realizado en el DEI, San José, en el Seminario de Investigadores realizado en los meses de agosto hasta Noviembre de 2006. En este curso intenté efectuar algo como una síntesis de muchos trabajos anteriores. ero lo que me resultó, no era en realidad una síntesis y mucho menos un sistema. Cada vez más me di cuenta que se me había formado un laberinto. Francisco Gutiérrez lo llamaría una chifladura. por eso el subtítulo habla del laberinto de la modernidad. Las realidades que se dan en el interior de la modernidad resultan laberínticas, y, por tanto, el mismo pensamiento que trata captarlas llega a ser un 2 DF 361 gran laberinto también. P da realidad resulta ser van en curvas in sospechadas, que prácticamente la salida es imposible. or eso es un lugar desesperante, si no hay orientación hacia la salida. De un lugar a otro un se mueve, repite caminos, descubre nuevos, pero ningún camino va a un lugar del cual se puede saber, cual lugar es. Parece haber algo, pero siempre resulta que este algo tampoco es lo que se busca como salida. Ciertamente hay una salida. Si no la tuviera, no sería un laberinto, sino un infierno. Pero no está a la mano. Se ha entrado al laberinto, pero es imposible encontrar la salida. La salida está por dónde se entró.

En el caso de la modernidad, la entrada al laberinto ha sido inevitable, porque no se sabia de que se trataba de un laberinto al cual se entró. Las promesas del camino parecían esplendidas, y una vez entrada, la salida se perdió. Es espacio del laberinto no es infinito, pero el camino por el aberinto no tiene fin. Y hay que caminar por él, porque otro camino no hay. Al caminar el caminante cambia el propio laberinto; por eso siempre es otro. En el laberinto no hay orientación hacia donde. Por eso hay que salir siempre de nuevo para volver a entrar con orientación, hasta que esta se pierde.

Hay que volver a salir entonces para volver a entrar. pero siempre hay que volver a entrar al laberinto de la modernidad porque no hay otro camino. No hay postmodernidad. En el mito griego del laberinto el héroe entra al laberinto y encuentra solamente de 3 DF 361 nuevo la salida, porque lle hilo, que Ariadne le ilo, que Ariadne le consiguió y que constantemente le permite saber, cual ha sido su caminar adentro. Por eso puede volver. En el laberinto de la modernidad hace falta también este hilo de Anadne, para poder volver y conseguir desde afuera la orientación para poder seguir el camino adentro.

Pero el hilo se gasta, y hay que volver siempre de nuevo para renovar o alargarlo. Hay que buscar este hilo de Ariadne. En el texto que sigue intento a encontrar este hilo de Ariadne, para no estar perdido en el laberinto que resulta ser el lugar en el cual nos encontramos. En el texto desarrollo esta búsqueda. Encuentro el hilo en un hecho, que marca la historia occidental y con el cual aparece lo que en el curso de la histona resulta ser la modernidad. Este gran hecho es que Dios se hizo hombre, se hizo ser humano. Ocurre en el primer siglo y nunca más desaparece de la historia.

Los muchos lugares del laberinto sin lugares donde aparecen las consecuencias y las conclusiones de este hecho, pero siempre se pierden de nuevo, nunca son suficientes, muchas veces son negados y constantemente se hacen irreconocibles para ser vuelta a ser asumidos a partir de otra salida del laberinto para volver con un hilo de Ariadne renovado. DF 361 Yo hablo del hecho de qu ombre, no de la feo hombre. Está en el centro del cristianismo. Tiene un forma religiosa y el hecho se produce – por lo menos, eso es muy probable – a partir de esta fe.

Pero va más allá de la fe, porque también según la fe Dios no se hizo cristiano, sino se hizo hombre, ser humano. La paradoja del mensaje cristiano es, que Dios no se hizo cristiano, sino hombre. Desde el comienzo el mensaje cristiano va más allá de lo cristiano. El mensaje es, humanizarse, no necesariamente cristianizarse. La secularización del cristianismo es parte del mismo cristianismo, es su interior. El mensaje de humanizarse puede rebelarse en contra del mismo cristianismo instituido. Se le escapa al cristianismo constituido.

Que Dios se hizo hombre se transforma en un hecho secular, antropológico. Eso está en la raíz de la herejías y el cristianismo es la religión de las herejías. El mismo Jesús es el hereje principal para el cristianismo constituido. Las grandes emancipaciones de la modernidad – la del individuo, la de los esclavos, la de la mujer y la de la clase obrera – nacen del hecho que Dios se hizo hombre, ser humano. Pero todas encontraron en el cristianismo constituido un nemigo ferreo. El cristianismo produce las herejías para condenarlas después. or eso estas emancipaciones, que todavía están en curso, no son cristianas, pero surgen porque Dios se hizo hombre. A partir de eso se transforma en un hecho que penetra la sociedad entera y su 5 DF 361 cultura. Todo mundo míti e anterior se derrumba, derrumba, pierde su sustancialidad y se transforma en un tesoro de sapiencia. Los dioses ahora son dioses alegóricos. El mismo Dios Yahvé cambia. En el cristianismo es ahora un Dios, del cual Irineo de Lyon dice: gloria dei, vivens homo. La gloria de Dios es el ser umano vivo.

El mismo centro de Dios ahora es el ser humano y no al revés. El 5 mismo Jesús dice: El reino de los cielos está entre Ustedes. Ya no está en el cielo, sino es ahora la interioridad de la inmanencia, su exigencia, la humanización del mundo y de cada uno. Si vuelve a aparecer un cielo en el más allá, es extensión del cielo en el más acá, su trascendentalidad. Sartre puede ampliarlo sin la más mínima contradicción: el infierno, eso son los otros. También el infierno está entre nosotros. Sartre lo dice en el tiempo de hoy, en el cual el infierno parece prevalecer.

Pero scogemos, si es el cielo, que está entre nosotros o el infierno. Nuestra sociedad escoge el infierno. Ya los padres de la iglesia hablan del deber de fomentar el cielo en la tierra. Dios se hizo hombre. pero eso mismo aparece ahora en todas las corrientes del pensamiento, en el epicureismo, en el neo-platonismo. Lo que ocurre en estos pensamientos, presupone, que Dios se ha hecho hombre. pero como hecho presente DF 361 en la sociedad su cultura, todos los parámetros de postulado a partir de la vida humana, independientemente si se comparte el resultado o no.

Un Dios, que se ha hecho hombre, aparece con este aspecto y no puede ser una ustancia independiente del ser humano. Como se hizo hombre, es parte de la vida humana. La imaginación de Dios es ahora la del ser humano en estado de perfección, y las imaginaciones son diferentes según el ser humano concebido es diferente desde una perspectiva o otra. A partir de eso, toda histona hasta hoy gira alrededor de este corte de la historia occidental: Dios se hizo hombre, por tanto ser humano. Hazlo como Dios, humanízate a ti, a las relaciones con los otros y con la misma naturaleza.

Si Dios se hizo hombre, por tanto ser humano, también el ser humano tiene que humanizarse. La grandes evoluciones del occidente – la revolución Inglesa, la francesa y la rusa — se producen en este mismo contexto. Pero todo eso ocurre en el laberinto: Todo el tiempo nos perdemos en callejones sn salida, y tenemos que volver para encontrar camino. Es muy difícil discernir, si la humanización efectivamente humaniza hasta el punto de pensamientos contrarios como: «humanitas-brutalitas» o «quien dice humanidad quiere engañar» (Carl Schmitt y el fascismo).

Y Primo de Riveira dice: Cuando escucho la palabra humanidad, tengo ganas de sacar la pistola. Pero todo presupone, que Dios se hizo hombre y que eso e se nota por todos lados. DF 361 aquí presentado trata de mostrar el desarrolle del hecho, de que Dios se hizo hombre y de sus consecuencias. Como introducción escogí un artículo con el título: Prometeo, el discernimiento de los dioses y la ética del sujeto. Reflexiones sobre un mito fundante de la modernidad. Este artículo apareció la primera vez en la revista Pasos del DEI, Costa Rica, en marzo/abril de 2005.

Aqui está revisado y ampliado. A esta introducción siguen los seis capitulos del libro. El primero presenta un análisis 6 del cristianismo de los primeros siglos en términos de su olarizacion inicial, estableciendo dos polos en conflicto que se presentan más bien en términos de tipos ideales. Los presento como un cristianismo fundamental por un lado y su inversión en función del poder imperial. Espero que se reconoce con facilidad, que estos polos siguen vigentes hasta hoy a pesar de todas sus secularizaciones y transformaciones.

A eso siguen los otros capítulos, que ya se ubican en la modernidad propiamente dicha a partir del tiempo del renacimiento y de la conquista de América. Dentro de estos capítulos se encuentran varios excursos. Siempre están vinculados on la temática de los capítulos, pero se trata de manuscritos más bien independientes que muchas veces rebasan el marco más estrecho de la temática d 8 DF 361 capítulo en el cual están u que dan luces sin ser Son pasillos del laberinto. La inseguridad sobre si efectivamente llevan a algo, es parte del laberinto.

En el marco de todo este conjunto quiero hacer ver, que este hilo de Ariadne efectivamente es valioso para ubicarnos en el laberinto de la modernidad. Que Dios se hizo hombre, se transformó en un hecho. Claro, no es ningún hecho parcial en el sentido de los hechos de las ciencias empíricas. Es un hecho, porque se nos Impone como un hecho, si queremos entender nuestro mundo. En este sentido es un hecho categorial, Es el marco categorial sin el cual no podemos ni seguir viviendo en nuestro mundo. No podemos no ver el mundo desde dentro de este marco categorial, pero muy raras veces tomamos ciencia de eso.

Se trata de un velo, que esconde este hecho y hay que tratar de quitarlo. 7 A manera de introducción: Prometeo, el discernimiento de los dioses y la ética del sujeto. Reflexiones sobre un mito fundante de la modernidad El mito de Prometeo, que en su origen es un mito griego, es ransformado desde la Edad Media – especialmente desde el Renacimiento – en uno de los grandes mitos de la modernidad. Formula inclusive el espacio mítico de todas las utopías de la modernidad a partir de la Utopía de Tomás Morus. Rebasa estas utopías, siendo su raíz mítica.

Inclusive apare los grandes g DF 361 pensamientos críticos de estrechamente con la crítica del cristianismo, como aparece desde el Renacimiento y a la vez sirve como trasfondo mítico en el surgimiento de nuevos enfoques de la ética. En lo que sigue, quiero hacer presente este papel clave del mito de Prometeo y quiero empezar on la forma que este mito adquiere en el pensamiento de Marx. La razón es, que Marx Introduce un Prometeo, que responde críticamente a las imaginaciones prometéicas anteriores, con los cuales se encuentra. El Prometeo del temprano Joven Marx y el discernimiento de los dioses Pues bien, si yo quiero analizar este complejo de Prometeo, lo habré de hacer desde una cita del temprano joven Marx, tomada del prólogo de su tesis doctoral: Mientras todavía pulse una gota de sangre en su corazón absolutamente libre y capaz de imponerse al mundo, la filosofía, va a gritar a sus adversarios unto con Epicuro: «No aquél es un ateo que barre con los dioses de la multitud, sino aquél que imputa a los dioses las Imaginaciones de la multitud. La confesión de Prometeo: «En una palabra, odio con todas mis fuerza todo y cualquier dios» es la confesión propia (de la filosofía), su propia sentencia en contra de todos los dioses del cielo y de la tierra, que no reconocen la autoconciencia humana (el ser humano consciente de sí mismo)2 como la divinidad suprema. Al lado de ella no habrá otro Dios. «En el calendario filosófic upa el rango primordial entre los santos V los