Dia de muertos

Dia de muertos gy hermypottcrgl I ACk’a6pR 02, 2010 12 pagos Celebración de muertos en diferentes regiones de México Jimbangua Característico de San Ángel Zurumucapio es la costumbre de hacer los caballitos enrosados, dedicados a quienes murieron en el año en curso. Son varios los miembros de la comunidad que se dedican a esta labor. El día anterior a la fiesta de los muertos, los hombres arman el cuerpo de los caballitos con varas, luego en la noche, durante la velación junto al altar los «enrosan» aunque en algunas ocasiones una de las las flores que usan son claveles.

De acuerdo al número de muertos nuevos en el pueblo, los hombres se ponen de acuerdo con los familiares de los fallecidos, estableciendo una ruta para ir de casa en casa haciendo el armazon con varas de laurel ue se atan con cáñamo. El grupo Sv. içx to to nex: page se compone de alred or 13 cabeza, el cuerpo y la la ensamblar lo que ca uno hi ahí mismo lo enrosa las casas donde ya hi s que arman la continuación n a la última casa gundo recorrido de llenarlos de flores. La enrosada se hace en la noche para que las flores mantengan la humedad y se vean frescas al día siguiente cuando llevan el aballito al cementerio.

Al terminar al enrasada lo colocan en una mesa y tanto el altar como el caballito se convierten en el centro de atención de los deudos quienes lo velan con cirios encendidos y rezan alrededor de él invocando el alm alma del fallecido. Por otro lado, desde muy temprano las personas en las casas se preparan cortando leña, cocinando las verduras y haciendo las tortillas, para ofrecer estos alimentos a quienes colaboren en el arreglo del altar, en la hechura y enrosado del caballito y para atender a los visitantes que llegan a acompañarlos durante toda la noche.

Esta actividad, al igual que odas las relacionadas con los preparativos de Día de Muertos o Jimbanqua, es parte de la fiesta dedicada a la persona fallecida. En San Ángel Zurumucapio el caballito es un elemento clave en la celebración, tan importante como el altar donde se colocan las ofrendas. Al igual que en las poblaciones cercanas, la noche del 31 de octubre se dedica a honrar la memoria de los angelitos con la visita al panteón en la mañana del primero de noviembre. Luego, esa noche está dedicada a los adultos con la celebración en el cementerio el dos de noviembre.

Michoacán Ubicado en el extremo centro occidente de la República Mexicana, el estado de Michoacán de Ocampo toma su nombre del náhuatl, que significa «Lugar de Pescadores» y del prócer de la República, Don Melchor Ocampo. Fue cuna del imperio p’urhépecha que se extendió por casi todo el centro de la República Mexicana. La belleza de sus ritos, su folklore, gastronomía, el color de sus artesanías y la hospitalidad de su gente lo hace lugar para visitar. En las áreas de los lagos de Pátzcuaro y Zirahuén, la fiesta dedicada a honrar la memoria de los muertos se manifiesta con todo su esplendor. 3 la fiesta dedicada a honrar la memoria de los muertos se anifiesta con todo su esplendor. Cualquiera que tenga la fortuna de apreciar todos los preparativos y la magnificiencia de la Celebración de Día de Muertos, en Janitzio o en Pátzcuaro, se lleva una experiencia inolvidable. Cacer[a de Patos con Fisga Entre las tradiciones únicas de esta región esta el pato enchilado. Tradicionalmente la cacería de pato es realizada por la gente del lugar desde una canoa y cazado en el aire con una fisga. Vigilia en el Cementerio Tan única en esta región es la vigilia en el cementerio el 1 de noviembre.

Mujeres y niños, en la isla de Janitzio, son los únicos ermitidos dentro del cementerio para realizar la vigilia nocturna. Mientras que los hombres los esperan a la entrada. La importancia del Arco Sobre la tumba es colocado el arco. Adoptado de los misioneros, la cruz indígena que lleva el arco simboliza el fuego, el sol y venus, como sacerdote y mensajero. También representa el número cinco con un punto en cada esquina y uno en el centro. Las esquinas simbolizan los punto cardinales, y el del centro representa al sol.

La unión de esos cinco puntos coincide con dos líneas que se cruzan. La Velación de los Angelitos. El 1 de noviembre, al amanecer, los niños toman el lugar central. Abrigados para protegerse del frío, siguen a sus padres al cementerio donde se llevará a cabo la velaclón. Durante tres horas, en las tumbas de sus hermanos y hermanas fallecidos, ellos velarán mientras que sus padres los miran des 3 tumbas de sus hermanos y hermanas fallecidos, ellos velarán mientras que sus padres los miran desde el filo del cementerio.

Oaxaca El estado de Oaxaca se localiza en el sureste de la República Mexicana. Su geografía es una de las más accidentadas del país; en la superficie del estado se combinan serranías, planicies, playas, grutas, cañones y estrechas cañadas. En lo que hoy es Oaxaca convivían varios grupos étnicos antes de la llegada de los españoles, entre los que sobresalían dos: los zapotecos y los mixtecos, alrededor de quienes se desarrolló y desarrolla una parte de la historia del estado. A finales del siglo W, los aztecas hicieron sentir su presencia al abrir rutas comerciales.

El estado ofrece una diversidad de atractivos. En la ciudad de Oaxaca se destaca la belleza de la arquitectura colonial y sus festivales, la diversidad de sus artesanías de barro rojo y negro, de cerámica de pastillaje, de madera pintada y de tejidos con lana teñida con tintes naturales. Oaxaca fascina. El visitante que llega por primera vez es cautivado por el encanto de este estado, al que regresa una y otra vez, pues sabe que en cada viaje que realiza su espíritu se recrea con el conocimiento que adquiere al compenetrarse con sus habitantes.

La semana de los muertos En realidad aquí no se puede hablar del Día de Finados, lo más apropiado sería decir La Semana de los Muertos. Ocho días antes de la fecha tradicional, la central de abastos se pone a reventar con la venta de artículos y condimentos necesarios para la 40F 13 central de abastos se pone a reventar con la venta de artículos y ondimentos necesarios para la celebración, que serán colocados en los respectivos altares levantados en los hogares, plazas y cementerios. La ofrenda a los muertos, es un reflejo fiel de las creencias nativas.

Los antiguos habitantes de esta región creían que el alma del difunto hacía acto de presencia en la casa que había habitado en vida. Los familiares, para recibirlos dignamente, ponían al alcance de ellos una serie de ofrendas que consistían principalmente de diferentes platillos: tamales, tortillas, atole, calabazas, codornices y conejos, aderezados según la forma como le gustaba a la persona fallecida. Después de que alma visita el hogar y se ha deleitado con el aroma de las ofrendas, se las llevan a los cementerios para, al pie de las tumbas, repartirlas y disfrutarlas con familiares y amigos.

Llevando los espíritus a casa. Algunos de los pueblos encienden fogatas en cada esquina de las calles para guiar a las almas por el camino seguro. Desde la calle se hacen caminos con pétalos de cempasúchitl, para conducir el alma hasta el altar que se ha hecho en su memoria. En varias poblaciones, los familiares van a los panteones a depositar las ofrendas florales y a comer, como si fuese un día de campo, entre úsica, cantos y rezos. Tradición Prehispánica. De acuerdo a información proporcionada por varias personas nativas del Itsmo de Tehuantepec, Todo Santos tiene sus raíces en la época prehispánica.

Los indígenas ofrendaban a sus mue s 3 Todo Santos tiene sus raíces en la época prehispánica. Los indigenas ofrendaban a sus muertos, de una manera parecida a lo que en la actualidad se hace a través del altar. Los familiares esperaban la llegada o regreso de las almas, asumiendo desde la noche anterior, una actitud humilde, en señal de respeto. Dejaban las ventanas y puertas abiertas, para que ellas entraran disfrutar de todo lo que les ofrendaban en el altar y así pasaban la noche sus familiares platicándoles sin levantar la vista.

Durante la conversación les ped[an a sus muertos que cuidaran de ellos y que suplicaran a sus dioses para que les dieran una excelente cosecha y buena pesca. Cudad de México, Mixquic y Morelos En lo que se refiere a la tradición nahua en general, informa el antropólogo Ricardo Maria Garibay que los indígenas se han replegado y las han guardado manteniéndolas con mucho recelo. «Es una actitud muy inteligente, muy sabia, pues personas de afuera pueden dividir las comunidades. Los indígenas lo han hecho cuando ha habido movimientos en contra de ellos.

Por eso, cuando surgen situaciones discriminatorias se repliegan. Llevan 500 años con esa estrategia, saben perfectamente cómo hacerlo, saben cuándo mostrar sus tradiciones y creencias, cuándo guardarlas, qué mostrar y qué no mostrar y como utilizar sus conocimientos con las personas que llegan a consultarlos». Puebla En Puebla se encuentran muestras de tres mil años de esplendor mexicano. Dentro de su riqueza arqueológica sobresale la pirámide de Cholula, que está ubicad 6 3 esplendor mexicano.

Dentro de su riqueza arqueológica sobresale a pirámide de Cholula, que está ubicada a siete kilómetros de la ciudad de Puebla y es el monumento prehispánico más grande construido en México. Dualidad El sentido de dualidad que dan la vida y la muerte en este mundo y la seguridad de que la vida continúa en el más allá, están fuertemente arraigados en la mente y en el corazón de los poblanos. La celebración de difuntos es sólo una oportunidad más para reconocer al Creador y revivir el recuerdos de los antepasados. El ofrecimiento es, en esencia, una profunda expresión de amor.

Esta expresión tan importante en el mexicano, se siente con ucha fuerza en comunidades como San Gabriel Chilac por estar alejadas de la influencia de las grandes ciudades, donde el modernismo tiende a alterar las tradiciones. Se ora por los difuntos, se los recibe con todos los honores, construyendo altares con ofrendas especiales en las casas, para luego trasladar lo ofrendado al cementerio en un segundo acto de homenaje y convivencia con ellos. Es una entrega y compenetración espiritual y física, única en su manera de expresarse.

Tlaxcala Tlaxcala es el estado más pequeño de la República Mexicana. Su capital está localizada a 120 km. e la Ciudad de México y a 38 km. de la cudad de puebla. La historia del estado está plasmada brillantemente en más de 450 metros de muros en el Palacio de Gobierno que el pintor Desiderio Hernández Xochitiotzin ha ocupado para narrar las diferentes etapas de su desarrol Desiderio Hernández Xochitiotzin ha ocupado para narrar las diferentes etapas de su desarrollo politico, económico y social.

A la llegada de Hernán Cortés a las costas de México en 151 9, la antigua República de Tlaxcallán se dividía en los señoríos mayores de Tepeticpac, Ocotelulco, Quiahuixtlán y Tizatlén. Después de nfrentarse a los cuatro ejércitos confederados, encabezado por Xicohténcatl el Joven, el 23 de septiembre de 1519 Cortés pactó una alianza militar, que lo ayudó a tomar Tenochtitlán dos años más tarde. Rituales que han desaparecido Muchas costumbres bellas de esta celebración han ido desapareciendo gradualmente.

En Ixtenco, por ejemplo, ya no existe la procesión del Santo Entierro con la imagen de Jesús crucificado descansando en un ataud de cristal, que comenzaba la Fiesta de los Muertos. Cada año una cofradía se encargaba del arreglo y organización de la procesión. El Santo Entierro era levado de la iglesia del pueblo a la capilla del panteón, donde se lo depositaba en el altar. Todos los habitantes del pueblo particlpaban con gran respeto, pero eran las mujeres las que culminaban el acto.

El Santo Entierro era depositado en el altar y ellas formaban dos filas en el pasillo de la capilla, cada una llevando un jarro nuevo con flores y ceras. Desafortunadamente el techo de la capilla se derrumbó y con él, la costumbre del Santo Entierro, del cual sólo queda una pintura bell(sima del pintor Desiderio Hernández Xochitiotzin. Esta pintura representa a mujeres contemplando la imagen de 13 Hernández Xochitiotzin. Esta pintura representa a mujeres contemplando la imagen de Jesús en el altar mayor. Ellas están de espaldas y de rodillas, cubiertas con rebozos, teniendo a sus lados jarros con velas grandes.

En el panteón de Ixtenco los otomíes solían colocar cruces naturales perfectamente formadas en el tronco del árbol de ocote que abunda en los bosques de la región. La persona que encontraba un árbol en forma de cruz, lo cortaba y lo llevaba a su casa donde permanecía hasta el día de su fallecimiento, cuando se lo colocaba en su tumba. En Totolac, era costumbre cubrir las tumbas con arena blanca, raída del cerro Tepitzintla, y decorarlas con frutas de capulincillo cuyos colores, cambian de verde a morado y azul a medida que madura.

Pero, como en el caso del techo en la capilla de Ixtenco, el colapso de la mina de arena de Tepitzintla terminó con la costumbre de cubrir las tumbas con arena blanca. San Luis Potosí El estado de San Luis Potosí está ubicado en el centro del territorio mexicano en una situación geográfica privileglada. Su capital, la ciudad de San Luis Potosí, fue fundada el 3 de noviembre de 1592 y está situada en el Valle de San Luis, a una altura de 1,887 metros sobre el nivel del mar. El estado está dividido en cuatro grandes zonas: Centro, Huasteca, Media y Altiplano.

Tamazunchale, en la Huasteca potosina, está a ocho horas de distancia por carretera; para llegar a ella se pasa por Ciudad Valles, considerada como «la capital de la Huasteca» o el corazón de la región La por Ciudad Valles, considerada como «la captal de la Huasteca» o el corazón de la región. La lluvia abundante, el excelente suelo y la vegetación exuberante favorecen paisajes maravillosos de verdes intensos, lagunas, manantiales y nacimientos de ríos, lo que hace de la Huasteca potosina una de las regiones más hermosas de México.

Filosofía sobre la Muerte De acuerdo a la Arquitecta Concha Nava, una mujer apasionada del patrimonio cultural de San Luis Potosí y de México: «para las etnias huastecas, celebrar a los muertos es festejar a la vida, porque de acuerdo a sus convicciones, la preocupación por la vida es indiscutiblemente la mejor manera de explicar porqué la existencia del culto a los muertos. La creencia en la perduración de una persona en otro espacio asegura la posibilidad personal de no desaparecer, sino pasar al más allá, a otro plano, en transformación espiritual.

Si los demás que fallecieron perduran n el recuerdo de los seres vivos, en sus propias ofrendas y oraciones, cada uno de los vivos de ahora, sobreentiende que asegura su propio perdurar en el afecto y el recuerdo, pues inculcando la tradición es asegurar que en un futuro sus descendientes lo estén recordando». Los Arcos y su simbolismo El origen de los altares de muertos se dio a la par con la celebración de los cortejos funerarios. Esta manifestación de Xantolo es sagrada, por ello los arcos tienen significado de mucho cariño y mucho afecto en las comunidades. Los hacen en las casas para venerar a los muertos y esperar a los