Ecro

Ecro gy Rosariobaldeon gexaõpR 03, 2010 15 pagos ESQUEMA CONCEPTUAL REFERENCIAL OPERATIVO (ECRO) INTRODUCCION La Psicolog(a Social que estamos abordando y la que aplicaremos en el campo concreto luego de recibidos, reconoce un amplio panorama de aportes teórico-técnicos tanto de nuestro país como del exterior. En efecto, desde los fundamentos elaborados por el propio Freud hasta los lineamientos emanados de la Escuela Francesa y de exponentes individuales locales y extran•eros los fenómenos vinculares, grupales, instituciona PACE 1 oris y comunitarios son o t Sv. ipe to constante.

Con el correr de los a nriquecidos por la _ ó experimentación óricos se han visto mirada lúcida de científicos de la talla de Bion, Anzieu, Kaes, Pichon-Riviàre, Ana María Fernández, y tantos otros. Cuando decimos marco teórico aludimos al bagaje conceptual sobre el que nos respaldamos a la hora de comprender un fenómeno y operar sobre él. Estamos discriminando dos categorías -com-prensión y operación- articuladas según una secuencia lógica: primero, desde tal marco, se comprende; luego se opera: Sin embargo, la dialéctica nos enseña que el principio de causalidad no es en absoluto lineal.

Aclaremos: si ien es cierto que desde un manojo de teorías primero tratamos conceptuales sobre los que nos apoyamos provienen de hechos observados, y son también hechos los que validan o no a tales referentes. LAS CATEGORÍAS LÓGICAS DEL PENSAMIENTO Intentaremos, desde la lógica, dar cuenta de lo que hemos planteado en el parágrafo anterior. Para abordar cualquier objeto de la realidad -ya sea para comprender su funcionamiento o para operar sobre él con vistas modificarlo- debemos atenernos a ciertos ordenamientos lógicos.

Veamos sucintamente cuáles son: Metanivel o nivel epistemológico: se trata del nivel de definición el objeto. Cuando definimos, nos corremos a un plano-marco, a un lugar donde nos posicionamos y desde el que miramos aquello que concita nuestra atención científica. 2. Nivel de objeto: pese a que hablamos aquí de «objeto», aludimos a un «modelo» representativo del objeto real. Estamos en el nivel de la modelización de la realidad. ESCUELA PSICOANALÍTICA DE PSICOLOGÍA SOCIAL 275 3. Nivel instrumental: es el nivel operaclonal propiamente dicho, aquél que subsume las técnicas con que contamos para intervenir en la realidad.

De acuerdo a este dibujo, el objeto real es modelizado, es daptado a un esquema comprensible. El operador aso el psicólogo social- porque éste por lo general tiene una infinidad de variables de dificil -cuando no imposible- aprehensión. Ya Kant había llegado a una conclusión inquietante: el objeto «en s? ‘ es Inabordable, está vedado a la comprensión humana. Nos manejamos, sin embargo, con representantes de los objetos reales, -con imagos, dirá el psicoanálisis-, con lo que construye imaginariamente nuestro sistema perceptivo y con lo que la tecnología permite en términos de amplificación y acercamiento.

Teníamos un nivel determinado de comprensión e ese objeto llamado universo; pero el modelo construido sufre modificaciones constantes desde la invención del telescopio hasta la puesta en órbita del Hubble, pasando por la información que nos transmiten las sondas espaciales lanzadas a ese efecto. Veamos un ejemplo referido a los grupos: PSICOLOGO SOCIAL REFERENTES CONCEPTUALES CAMPO COMPRENSIÓN OPERACION VALIDACIÓN OBJETO MODELO REAL OPERADOR MARCO TEÓRICO EXPERIENCIA EN EL CAMPO INSTRUMENTAL TÉCNICO SUBJETIVIDAD psicodrama, técnicas activas, etc. ).

Los investigadores, los expertos, los idóneos que trabajan con grupos, viven en carne ropia el proceso de contrastación entre los objetos de su reflexión y los grandes marcos teóricos de la Psicología Social. La transformación de la humanidad y de los individuos, drástica por momentos y morosa por largos per[odos, conlleva la modificación de sus eslabones intermediarios: los grupos, las instituciones, la comunidad. Las teorías que explican tales objetos, por lo tanto, no pueden cristalizarse en un dogma irreductible porque ello contraria un imperativo del que sí reconocemos la cualidad de lo perdurable: dar cuenta de la realidad.

En la Escuela Psicoanalítica de Psicolog[a Social nos apoyamos en na amplia gama de referentes conceptuales operacionales. Uno de ellos, creado en el contexto de un pais sudamericano entre los años 50 y 60, es el ECRO pichoniano. Pichon-Riviàre fue, entre otros, uno de los pensadores que intentaron en nuestro medio una reflexión seria sobre los objetos de la Psicología Social. Y es en esa medida que en esta oportunidad abordaremos parte de sus postulaciones, aquellas que han mantenido vigencia hasta nuestros días y continúan validándose en la confrontación con los hechos concretos.

FUNDAMENTOS DEL ECRO Intentaremos una aproxi Referencial y Operativo) (Esquema Conceptual igamos que el ECRO abarca la totalidad del cuerpo teórico de la psicolog(a social que Pichon trabaja, más sus instrumentros técnicos, aplicables ambos (teoría y técnica) a cualquier objeto de nuestro campo de estudio y acción: el sujeto, el vínculo, el grupo, la institución, la comunidad y sus interrelaciones. La palabra Esquema de la sigla nos habla de estructura, de andamiaje de conocimientos mutuamente articulados.

Esquema Conceptual alude, pues, al conjunto de leyes que rigen los fenómenos estudiados. Al mismo tiempo, proporciona lineas de trabajo e investigación para el abordaje de los objetos del campo sicológico que nos ocupa. Podríamos decir que un Esquema Conceptual es en definitiva un conjunto organizado de conceptos universales con los que podemos acercarnos a un objeto particular. En otras palabras, se trata de adecuar las h ipótesis teóricas a la realidad concreta. No en vano dice Kurt Lewin: No hay nada más práctico que una buena teoría.

El método dialéctico del que nos valemos exige la confrontación de la teoría con la realidad: de este modo los conceptos son constantemente ratificados o rectificados. Se trata de una realimentación permanente entre teoría y práctica, donde cada a posteriori e una situación dada se convierte en el a priori de una nueva situación, de acuerdo al modelo triádico conocid sis y síntesis. Partir de la práctica (obse lar una teoría (hipo- práctica (contrastación) son operaciones de un mismo proceso llamado praxis.

Como hemos anticipado, cualquier ciencia -también la Psicología Social- propone modelos para explicar la realidad. El átomo es para la física un modelo que explica el funcionamiento de la materia en su partícula mínima, así como la concepción que tenemos de la estructura del ADN responde a un modelo sencillo ideado por alguien. La psicología ocial pichoniana dispone, por su parte, de un modelo: el ECRO, cuyos lineamientos hemos comenzado a desplegar desde primer Año. Todo modelo científico, dijimos, ha sido definido como una simplificación de los hechos estudiados. ?sta, por su construcción lógica, enriquece la comprensión de tales hechos porque recurre al artificio de la analogía: el fenómeno estudiado es como el modelo. Dice Levi-Strauss en Antropología Estructural: «Las relaciones sociales son la materia prima con la que se construye un modelo destinado a poner de manifiesto aspectos ocultos de la realidad observada, enriqueciendo la perspectiva. La construcción, pues, de un modelo, no es más que una especulación teórica emanada de una cierta manera de mirar un hecho.

El método científico desde el que investigamos supone tres instancias, tres momentos sucesivos: en primer término, la obsewaclón de un hecho reiterado; luego, la formulación de una hipótesis, una explicación que el observador elabora acerca de lo que ha visto; y finalmente la verificación de la hipótesis en la prácti pasos están conformados por dos de práctica y uno de teoría: al observar el acontecimiento que se reitera estoy en el campo de lo práctico; l hipotetizar me repliego hacia la teoría, y al verificar mis hipótesis en los hechos vuelvo a la práctica.

Desde la dialéctica, los tres pasos no son otra cosa que: tesis la observación, antítesis la hipotetización y s[ntesis la verificación. Para construir un modelo, el científico realizará innumerables observaciones de distintos fenómenos y formulará una gran cantidad de hipótesis debidamente sometidas al juicio de la realidad. Este juicio es el que marcará el rumbo de la investigación aprobando o desmintiendo sus razonamientos. Del interjuego de las hipótesis correctas surgirán las eyes que busca y que explican los fenómenos observados.

ESCUELA PSICOANALITICA DE PSICOLOGIA SOCIAL Con frecuencia el científico elabora hipótesis que son ratificadas por algunos hechos pero invalidadas por otros. Es entonces cuando debe introducir modificaciones, rectificaciones que permitan a su teoría un mayor ajuste con la realidad. Muchos investigadores, sin embargo, llegan a enamorarse de sus teorías y manipulan los experimentos para que los resultados concuerden con sus predicciones. Bien se ha dicho: Teorías bellas y perfectas sucumben frente a pequeños y sucios hechos.

Cotidianamente asistimos a nuevas formulaciones a la luz de novedosos procedimientos de medición, observación teoría sufre modificacione ‘ n. Al mismo tiempo, la La fisica que elaboró Galileo con rudimentarios métodos de medida, fue reformulada por Newton. Pero la alucinante perfección de las fórmulas newtonianas, aun hoy aplicadas por la NASA en los programas espaciales, comenzó a mostrar distorsiones desde la mirada más abarcativa de Albert Eisntein.

El ECRO pichoniano, como modelo científico, está por lo tanto abierto a nuevas configuraciones en la medida en que la práctica concreta exija correcciones en el umbo trazado. El aspecto Referenclal alude al bagaje de conocimientos de que el psicólogo social dispone para entender y operar, pero también al campo, al segmento de la realidad sobre el que se reflexiona y se opera: disponemos de un marco teórico referencial, y al operar lo hacemos en referencia a un objeto determinado.

Ahora bien, la mirada del que observa un fenómeno dado no es para nada ingenua. Cada vez que nos paramos frente a un acontecimiento lo hacemos desde una óptica, desde una ideología, desde una subjetividad. Puestas varias personas a describir un hecho, obtendremos tantas miradas como personas, tantos elatos como testigos. Por lo tanto referenciamos también desde lo que somos como personas, desde nuestra historia, desde la realidad social en la que vivimos.

Por ello se hace necesaria la incorporación de referentes conceptuales: es la vía regia para construir una mirada más objetiva, La Operatividad representa lo que en otros esquemas es el criterio de verdad: la adec de lo hipotetizado al obiet sde el momento en que, momento en que, para nosotros, operar es actuar desde una cierta teoría con ciertas herramientas. El ECRO es entonces un instrumento de aprehensión del sector de la realidad que nos proponemos studiar y sobre el que intentamos actuar. En ese sentido, permite la comprensión de un hecho particular desde una perspectiva universal.

EL ECRO COMO INSTRUMENTO En vista de todo lo dicho podemos inferir que toda ciencia tiene un ECRO específico para el abordaje de sus propios objetos. Pero he aquí una pregunta que se reitera año tras año en nuestros grupos: ¿todos tenemos un ECRO? En realidad no, salvo que trabajemos desde una ciencia determinada. En ese caso dispondríamos de un andamiaje de conceptos para comprender ciertos objetos y operar sobre ellos. Pero la mayoría de nosotros, si bien opera sobre la realidad y lo ace desde ciertos marcos referenciales, carece de un esquema teórico-técnico concientemente estudiado y experimentado.

Por eso decimos que lo que sí tenemos es un EROS, esquemas referenciales operativos, y valga el juego de palabras que liga esta sigla con el dios del Amor. Un bebé, virgen de todo concepto, de toda simbolización, se mueve a su manera -y sin la menor conciencia e a esquemas referenciales que se comp una lectura correcta, y, en segundo término, promover una modificación creativa, una adaptación activa. por eso decimos que la psicología social pchoniana es direccional y significativa: por star orientada hacia el cambio. Debemos, sin embargo, ser cuidadosos con esta palabra.

He aquí un ejemplo de lo que afirmábamos párrafos atrás, cuando nos referíamos a la necesidad de la adecuación de los conceptos: Pichon postula el cambio instalando un par dialéctico: cambio- resistencia al cambio o proyecto-resistencia al cambio. Y al hacerlo da por sentado que todo cambio es positivo, cuando en realidad no es así. Si un adolescente deja atrás su etapa de estudiante para comenzar a valerse por sí mismo en el campo del trabajo y la creatividad, está, a todas luces, haciendo un cambio positivo; pero no es así si, por lguna causa, abandona sus estudios para incursionar en el mundo del delito.

El ECRO pichoniano es inseparable del concepto de sujeto y del de grupo, en la medida en que el psiquismo, para Pichon, está estructurado como un grupo. A tal configuración llama grupo interno o mundo interno. En este sentido, el propio Freud postula, desde Psicología de las Masas y Análisis del Yo, que toda psicología es en el fondo social -o debiera serlo. Esta aseveración descansa en la misma definición de sujeto: entidad sujetada. ¿A qué, a quién? A un otro, a otros. Entendemos por mundo i resentación que el sujeto ha construído con