El juego de reglas

El juego de reglas PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO I Centro asociado de Madrid Sur Alumno: sonia canelada Granizo, con DNI: 47. 525. 557-J Los integrantes de esta práctica fueron Gabriel Gebauer (7), Constantino Bruggiser(6), Alessia Bruggiser(7), Corinne Arigoni(7), Fabia Zgraggen(7), Carolina Widmer (6). Sexo: Cuatro niñas y dos niños de edades similares. Ciudad: Zúrich INFORME CORRESPONDIENTE. Al encontrarme trabajando fuera del pars, tuve que reunir a varios niños que no se conocían de para jugar un rato en un parque juntos.

Al llegar a Suiza estuve traba’ando de Au Pair, por lo que p to nut pude ponerme en co ara jugar un día de niñeras en el país, les ie si Tras el permiso de to explicándoles que (b OF3 Al er pedirles permiso mis amigas también us niños también. ger a los runos ugar con otros niños durante una hora, ellos se lo tomaron con entusiasmo, como si de una excursión se tratara. Cuando ya estábamos todos, comenzamos a jugar a juegos de presentación, para que empezaran a conocerse mediante juegos y así crear un vínculo entre ellos.

Tras un rato jugando a diversos juegos les dijimos que podríamos jugar a un juego más y les pedi que me dijeran cada uno un juego al que les gustase jugar después. Los resultados ueron: a los monstros, al pilla-pilla, a las cosquillas (ya que previamente cuando no K0MaHAa I ecwposawe OKHO Cnpa3Ka no prestaban atención eran atacados a base de cosquillas) y a las hadas. Entre ellos no estaban de acuerdo a cuál se debía jugar, ya que dijimos que solo disponíamos de tiempo para jugar a uno, así que se planteó la idea de crear un juego que reuniera todo.

Tras un tiempo debatiendo cómo íbamos a jugar, se llegó a la conclusión de que habría un monstro que pillara y cuando el amigo era capturado era atacado a base de cosquillas y sólo se podía parar si el niño que era elegido como hada lo salvaba. Para ecidir quién era el primero que debía ligársela, tras un grito unánime para que yo fuese el primer monstro, se decidió con ramitas, la más corta sería quien la ligara y la larga sería el hada.

La única regla principal que impuse fue que no nos podíamos salir del recinto del parque (por razones de seguridad obvias), y los nfios fueron acomodando el resto de las reglas según se iba jugando, como que los sitios en alto eran casa (bancos, columpios, poyetes), el tiempo que tenía el hada para salvar al capturado, quién era el siguiente hada, quién la ligaba.. El niño que tenía que pillar iba buscando a sus compañeros hasta er capaz de capturar a uno y atacarle mientras contaba hasta 5, que el hada tenía que salir corriendo hasta ellos y tocar al monstro.

En caso de que no le diera tiempo, el monstro pasaba a ser hada y el capturado a monstro. Si le daba tiempo, los papeles seguían igual. Cuando el hada era capturada no podía ser salvado, por lo que inmediatamente se intercambiaban los papeles. era capturada no podia ser salvado, por lo que inmediatamente se intercambiaban los papeles. Para comenzar el juego de nuevo, con un nuevo monstro, había que contar hasta 20 para que les diera tiempo a alejarse de ellos.

Los niños cumplieron las reglas que ellos mismos crearon con bastante rigidez, salvo que los monstros intentaban tirar a los que estaban en «casa», empujándoles para sacarles de la zona alta. Las únicas quejas surgían cuando eran capturados tras ser salvados o haber salvado al compañero, que decían que tenía que volver a contar y no aceptaban muy bien ligársela, pero finalmente acababan yendo a contar sin problema por lo que no hubo que resolver ningún conflicto.

Al ser niños que no se conocían previamente, fueron muy educados y bastante respetuosos entre ellos y no tuvieron ayores conflictos que la rapidez de contar hasta 5 del monstro, o que Gabriel y Constantino se hicieron amigos más rápido, por lo que se ayudaban para no ser pillados, y al estar cerca no se capturaban, tras las quejas de Corinne, al ver lo ocurrido inmediatamente Gabriel tuvo que ligársela.

Para que los monstros no contaran demasiado deprisa, finalmente fui yo o mis compañeras las encargadas de contar hasta 5 cuando empezaban las cosquillas. El juego finalizó para ir a tomar la merienda, sin haber ganadores ni perdedores, por lo que todos los niños salieron contentos. Fue una experiencia muy agradable 3 DE 3