Elaboración de un informe donde se recopilen la relevancia de los origines de la cultura Hispánica

Nombre: Richy Nerlin Apellidos: Maria Uben Matricula: 06-0326 Facilitador (a) Gladys M. Gonzalez Materia: Cultura Folklore y Pat Temas: 1. Elaboración de un los origines de la cult 2. Elaboración de un informe donde se recopilen la relevancia de los origines de la cultura Hispánica By riche110206 RHBapR II, 2016 | 10 pages p 0 nrme ilen la relevancia de 3.

Investigación en la bibliografía recomendada para la asignatura, Internet y otras fuentes, realiza un portafolio donde se describa Introducción El flamenco es un género español de música y danza que se originó en Andalucía en el siglo XVIII, que tiene como base la úsica y la danza andaluza y en cuya creación y desarrollo tuvieron un papel fundamental los andaluces de etnia gitana. El cante, el toque y el baile son las principales facetas del flamenco. s un estilo de música y danza propio de Andalucía, Extremadura oriundos, musulmanes, gitanos, castellanos y judíos; propició su creaclon. 1. Elaboración de un informe donde se recopilen la relevancia de los origines de la cultura Hispánica. La cultura española tiene sus raíces en las influencias que los diferentes pueblos han dejado tras su paso por la península a lo largo de los siglos. Además la historia, el relieve montañoso y los mares que la circundan han contribuido significativamente en la formación de la cultura actual.

Aunque hay un patrimonio cultural común a todos los españoles, la marcada singularidad de sus regiones ha dado lugar a diversas manifestaciones culturales a lo largo de su geografía. Esas manifestaciones han tenido reflejo en todos los campos: el arte, las tradiciones, la literatura, las lenguas y dialectos, la música, la gastronomía, etc. El Instituto de Cultura Hispánica fue una institución destinada a fomentar las relaciones entre los pueblos hispanoamericanos y España, y el origen de la actual Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

El 4 de julio de 1 946, en la jornada de clausura del XIX Congreso de Pax Romana, en San Lo corial, con presencia 2 0 de casi todas las república ricanas (faltaron Costa Iberoamericano, presidido por Pablo Antonio Cuadra. A los pocos meses ese proyecto era asumido por el Estado Español, y se creaba el Instituto de Cultura Hispánica. Así, por resolución del Gobierno español, nace el Instituto de Cultura Hispánica, como una corporación de derecho público, con personalidad jurídica propia, destinada a fomentar las elaciones entre los pueblos hispanoamericanos y España.

Joaquín Ruiz-Giménez Cortés, presidente del XIX Congreso de Pax Romana, sería precisamente su primer presidente. Entre otros, ocupó (1957-1962) la Dirección General del Instituto de Cultura Hispánica el notario Blas Pinar, quien fomentó las relaciones de fraternidad hispanoamericanas y gestionó las becas de estudio entre Hispanoamérica y las universidades españolas. una de las principales actividades del Instituto de Cultura Hispánica fue la labor editorial. El sello Ediciones Cultura Hispánica tuvo gran relevancia en el mundo editorial en lengua spañola.

Contaba igualmente con la cátedra «Ramiro de Maeztu» en la Universidad de Madrid, y -entre otros- el Colegio Mayor «Hernán Cortes» en Salamanca. El 27 de agosto de 1977 pasó a denominarse Centro Iberoamericano de Cooperación; y el 11 de octubre de 1979 se crea el Instituto de Cooperación Iberoamericana (ICI). por RD 1527/1988, de 11 nov. , el ICI y Instituto Hispano-Árabe de Cultura se integran en la Agencia Española de Cooperación Internacional, organismo autónomo adscrito al Ministerio de Asuntos Exteriores a través de la Secretaria de Estado para la Cooperación Internacio 3 OF

Exteriores a través de la Secretaría de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica, creada por RD 1435/1985, de 28 de agosto. La Agencia asume la dirección del ICI sin modificar sus fines primordiales ni la orientación de sus actividades. En 2007 cambia su denominación a Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Cultura Romana La Cultura romana fue el resultado de un importante intercambio entre civilizaciones diferentes: la cultura griega y las culturas desarrolladas en Oriente (Mesopotamia y Egipto, sobre todo) contribuyeron a formar la cultura y el arte de los romanos.

Uno e los vehiculos que más contribuyó a la universalización de la cultura romana, que pronto fue la de todo el imperio, fue el uso del latín como lengua común de todos los pueblos sometidos a Roma. En muchos aspectos, los escritores de la República romana y del Imperio romano eligieron evitar la innovación en favor de la imitación de los grandes autores griegos. La Eneida de Virgilio emulaba la épica de Homero, Plato seguía las huellas de Aristófanes, Tácito emulaba a Tucídides, Ovidio exploraba los mitos griegos. or supuesto, los romanos imprimieron su propio carácter a la civilización que heredaron de los griegos. Sólo la sátira es el único género literario que ya los romanos identificaron como específicamente suyo. Las primeras manifestaciones del arte romano nacen bajo el influjo del arte etrusco, enseguida contagiado del arte griego, que conocieron en las colonias de la Magna Grecia del sur de Italia, qu contagiado del arte griego, que conocieron en las colonias de la Magna Grecia del sur de Italia, que Roma conquistó en el proceso de unificación territorial de la península, durante los siglos IV y III a.

C. La influencia griega se acrecienta cuando, en el siglo II a. C. , Roma ocupa Macedonia y Grecia. Cultura Visigoda Extensión del Reino Visigodo hacia principios del siglo VI. La Hispania visigoda es la denominación del período histórico que abarca el asentamiento del pueblo Visigodo en la Península Ibérica, entre mediados del siglo Vy comienzos del siglo VIII.

Desde el siglo III al V, dos pueblos germánicos habían cruzado la península ibérica, los suevos y los vándalos, así como los alanos, un pueblo iranio, que existe todav(a en Osetia, en las montañas del Cáucaso. Hacia el 409 0 410, se tienen noticias de la entrada por los Pirineos de un número no determinado de suevos (unos 30. 000 aunque no hay consenso entre los historiadores), el ueblo germánico de mayor complejidad cultural, ocupando el noroeste de la península, lo que es Gallaecia, con capital en Braccara.

El cronista Hidacio, hablando sobre todo de la ocupación de la Gallaecia por los suevos, habla de todo tipo de atropellos y brutalidades: Los visigodos no controlaban toda la Península Ibérica. En la parte noroeste estaba el reino de los suevos. Toda la cornisa cantábrica, desde la cordillera hasta el mar, zona poco romanizada, estaba dominada por astures, cántabros y vascones. La monarquía visigoda conoció un momento de debilidad durante el siglo VI. Al menos 0 vascones. La monarquía visigoda conoció un momento de debilidad durante el siglo VI.

Al menos dos reyes son asesinados sucesivamente, Teudiselo y Agila l, y en distintas zonas de la península se producen sublevaciones de terratenientes contra la autoridad real (Córdoba, Sevilla y Mérida, estas dos últimas capitales del reino) Cultura Árabe Árabe (Arábigo: ; transliteración: ‘arabo también, pero en desuso, en castellano llamado alarbe (del árabe andalusl• al’aráb, y este del árabe clásico ‘arab, árabes) era, en origen, una persona natural de la península Arábiga 2.

Investigación en la bibliografía recomendada para la asignatura, Internet y otras fuentes, realiza un portafolio donde se describa: Origenes del Flamenco Sobre sus orígenes o influencias, solo podemos aventurarnos, pues carecemos de antiguas referencias escritas donde se mencione el flamenco como tal. El único dato conocido, por transmisión oral, es que se trata de un arte muy antiguo y que encuentra su cuna en Andalucía, en la rivera del Guadalquivir. En el flamenco encontramos numerosas influencias de culturas muy diversas.

Esto no es una sorpresa cuando sabemos que por esta tierra pasaron las más diversas civilizaciones y culturas. Fenicios, griegos, cartaginenses, romanos, judíos, musulmanes, odos y gitanos se han ido durante siglos asentado en esta tierra, y con seguridad estas influencias han Sido absorbidas en la música y en el baile de esta tierra. En escritos griegos encontramos el estilo melismático como característica tipica del canto del su 6 0 griegos encontramos el estilo melismático como característica típica del canto del sur de España, este estilo también lo tiene hoy el Flamenco.

De la época romana, encontramos las reseñas de Marcial y Juvenal sobre las Puellae Gaditanae, jóvenes procedentes de Gades, la colonia que fundaron los fenicios en el territorio de la que hoy es Cádiz, ciudad que también tenía na cultura griega bastante asimilada. Estas bailarinas, que formaban compañía con músicos acompañantes, llegaron a ser muy apreciadas en los círculos de la aristocracia y alta burguesía romana, que las contrataban para sus fiestas privadas o para espectáculos públicos.

El espectáculo que estas chicas ofrecían, según relatos de la época, se convirtió en el punto álgido de estas fiestas. Curioso es que en los relieves aparecen las Puellae Gaditanae con castañuelas, y con posiciones de pies y de brazos idénticas a las del flamenco actual. Quizás sea sólo una coincidencia o que este modo de bailar fuese común entonces toda la cuenca del Mediterráneo. En cualquier caso, hoy lo conocemos sólo en el Flamenco. La influencia gitana la encontramos tanto en el baile como en la música.

Algunos caracteres del baile son muy similares a los de las regiones asiáticas de las que proceden los gitanos. También los ritmos flamencos diferentes a los europeos tienen caracteres que hoy sólo encontramos en la música India. Y de este modo podríamos seguir aventurándonos a apuntar las variadas influencias u origines. Pero en cualquier caso, lo que es evidente, es que el flamenco durante s 7 OF influencias u origines. Pero en cualquier caso, lo que es evidente, es que el flamenco durante su larga historia ha sido permeable a las más variadas influencias, y que es tan puro como mestizo.

Los guitarristas, acompañando al cante y al baile adquieren un mayor protagonismo, alcanzando este arte su madurez. El guitarrista es actualmente no sólo acompañamiento, sino solista. Paco de Lucía marca el inicio de una nueva etapa de esplendor sin precedentes, dando a la guitarra una dimensión universal. Junto a él habría que citar a otros que verdaderos virtuosos de este instrumento, como Manuel Cano, Victor Monge Serranito y Manolo Sanlucar. En lo que se refiere a la guitarra, al principio no solía acompañar al cante, que normalmente se realizaba a palo seco, sin más acompañamiento que el toque de palmas.

Algunos compositores, como Julián Arcas, comienzan a componer temas con sonidos flamencos que iniciarían una nueva era. 8 0 del flamenco (Estébanez Calderón, Lafuente Alcántara, etc. ) señalan ya la existencia de un sentimiento popular que pone en conexión al cante flamenco con lo árabe, con lo morisco. Por otra parte, a nadie se le oculta que el dicho sentimiento permanece no ya sólo entre entendidos o estudiosos del tema, sino también ntre aficionados y, lo que es más importante, entre cantaores» viejos o jóvenes.

Los escritores que, como Blas Infante, plantean ideas originales en cuanto a la relación moriscos-flamenco han sido silenciados o severamente criticados. Hemos de decir también que las ideas de Blas Infante (tema flamenco en general y flamenco-morisco en particular), aun expuestas de una manera magistral, también carecen no ya de un hilo argumental, sino de base investigadora. por último, dos concepciones que han pesado sobremanera y negativamente en toda la investigación de lo flamenco. Por una parte, la «gitanofilia» mal entendida, que consecuentemente ueda reducida para muchos a flamenco igual a gitano.

Por otra, un «andalucismo» bastardo que piensa que la cultura flamenca es autóctona, entendiendo que moriscos, gitanos u otros son los influidos por la dicha cultura; negar a los gitanos y fundamentalmente a árabes o moriscos la calidad de andaluz no ya sólo es una barbaridad: es falta de rigor. importante de la sensibilidad de esa cultura. Grito del alma, de un pueblo, su forma de expresión, de bailar, de cantar. El flamenco genera identidad. Lleva intrínseca la idiosincrasia de la gente del Sur, pero a la vez contagia y establece vínculos con diferentes ulturas de los cinco continentes.

Porque el flamenco tiene cuna pero es patrimonio de todos. No se postula a esta declaración solo por su tradición, también por tratarse de un arte vivo, en permanente cambio, que busca, que se enriquece. Como en tantos otros aspectos de esa historia reciente, el flamenco ha experimentado un auge y difusión sin precedentes con la democracia y, en especial, desde la implantación del Estado de las Autonomías. El propio Estatuto andaluz establece la tutela y protección del flamenco como expresión cardinal de esa cultura. Bibliografía 0 DF 10 www. iuntadeanda clon/