Hacia escenarios de construcción de proyectos educativos.

Hacia escenarios de construcción de proyectos educativos alternativos Javier Yau Dorry[i] La educación, se afirma desde la esfera gubernamental, “es factor de progreso y fuente de oportunidades para el bienestar individual y colectivo”.

Así, al sostener dogmáticamente a la educación como principal garantía del desarrollo futuro del país; cabe primero, desde un plano de racionalidad instrumental, cuestionarse en ¿qué medida el sistema educativo y las escuelas presentan las condiciones deseables para asumir este notable compromiso, en una época en donde la clave del éxito -en l sentido de que la sociedad disponga de los satisfactores materiales y emocio competitivos?

En mi artículo Un tie desde mi perspectiva período oscuro que a or6 rice d- depende de ser umbral del caos[ii], para indicar el blica en la entidad. A partir de diversas lineas de reflexión señalé que las condiciones de un mundo globalizado imponen desafíos que, en estos momentos de confuslón para las instituclones educativas, son obstáculos para el cumplimiento de sus históricas funciones sustantivas.

Decía Maquiavelo que la introducción de un nuevo orden genera incertidumbre. En el mundo de hoy se exige un cambio de aradigma en la formulación de una prospectiva de futuro, en el cual se consideren características culturales relacionadas con una nueva actitud en la participación y un Swipe to View nexr page estilo de dirección que fortalezca la toma de decisiones y las formas de regulación de las Interrelaciones que se establecen.

Con base en esta premisa, se reconoce que es impostergable revalorar no la educaclón en cuanto una totalidad ajena a todo interés humano pernicioso, sino como un particular proyecto pedagógico, dado que no es posible ignorar a una población que reclama legítimamente un servicio con atributos deseables, on más y mayores exigencias, resultado del dinamismo que caracteriza a la sociedad contemporánea[iii]. En este contexto, la participación desde el ámbito del espacio escolar constituye la base de una orientación emergente para arribar a procesos instrumentales de optimizacion institucional.

En el sector educativo, la elaboraclón de un plan articulador de esta empresa representa el marco de referencia que señala caminos a seguir en el fortalecimiento del quehacer educativo. Por esto, se afirma que en una acción social que no se planifique, nadie sabe cuál es el rumbo, por la simple razón de que se esconoce hacia dónde dirigir los esfuerzos o cuáles son las rutas asumidas colectivamente. A la planeación[iv] se le ha conferido una singular importancia; la racionalidad técnico-instrumental en los procesos optimiza el uso de recursos para satisfacer los propósltos educacionales y coadyuvar en el desarrollo global del país.

Sin embargo, en la planeación, el síndrome de la macrocefalia es uno de los males que acusa el sistema educativo; el cual además, es sometido a una constante crítica debido a su constitución como sistema educativo; el cual además, es sometido a una constante ritica debido a su constitución como aparato burocrático, donde predomina una gerontocracia directiva y un servicio insuficiente. Una verdad de Perogrullo, de todos conocida, es que para alcanzar mayores niveles de bienestar social se requiere de un sistema educativo participativo, eficiente y de mejor calidad.

Ante esto, un enfoque sustentado en la participación, con un carácter sistémico y estratégico, es una exigencia ineludible. Ello, implica un nuevo pacto social, que convoque en primera instancia al profesorado (sin excluir a la comunidad), buscando construir colectivamente una nueva praxis, que represente una ueva jornada académica; es decir, un intento sin precedente por disminuir la brecha entre el plano de las aspiraciones institucionales y el plano de la realidad concreta.

Paradójicamente, dos aspectos que en lugar de estar orgánicamente vinculados, como son los fines, valores e intenciones institucionales con las nociones, concepciones y la experiencias cotidianas de los profesores, pareciera que hemos estado empeñados en disociarlas y mantenerlas polarizadas.

La superación de esta dicotomía requiere que, partiendo de un referente ideal -que alude aspectos de orden teleológico, pistemológico y ético- nos lleven a instalar el deber ser con la reflexión, el diálogo y el intercambio de creencias, saberes y conocimientos entre los sujetos, posibilitando la construcción de un proyecto pedagógico especifico para orientar intencionalmente la formación de sujetos 31_1f6 intencionalmente la formación de sujetos determinados en el marco de un nuevo pacto social.

La particlpación democrática representa la oportunldad para debatir sobre aspectos centrales de la vida escolar, referidas a la satisfacción de las necesidades de aprendizaje, el rendimiento cadémico, la gestión escolar, la cultura de la organización, la actualización docente, la práctica pedagógica, la diversidad cultural, entre otros tópicos.

El propósito es que todos los integrantes de una acción educativa desplieguen un esfuerzo racional para otorgar un nuevo sentido y significado al trabajo cotidiano, así como discernir respuestas más contundentes para resolver los problemas y asegurar que el esfuerzo, al ser mejorado día con día, contribuya a la formación de un tipo de hombre y mujer como personas íntegras, responsables de la construcción de una sociedad participativa, asada en valores humanos fundamentales que posibilitan vivir como la especie que aspira a un plano de trascendencia.

Los encuentros de los profesores con la comunidad representan espacios de diálogo e intercambio, para ver desde diversas perspectivas el quehacer escolar cotidiano y la necesidad de su transformación a partir de su real dimensión y de presentar su rostro auténtico. No podemos evadir situaciones como el síndrome de creer que todo ya esta “cocinado” y además de que no es posible negar que existe escepticismo y desconfianza, pero también estamos convencidos de que hay interés por part desconfianza, pero también estamos convencidos de que hay interés por participar en la construcción de un proyecto de desarrollo educativo.

La posibilidad de encarar y superar la actual crisis educativa exige reconstrur la confianza a través de redimensionar el papel del profesorado y de todas las figuras directivas y, ante todo, de movilizar el entorno de las escuelas hacia un referente ideal de convivencia, sustentado en el esfuerzo y compromiso colectivo.

Así, con la esperanza de que los resultados, sustentados en un marco de acción social común, arrojen los significados de la ealidad escolar y den luz para desvelar otros escenarios y rutas de actuación educativa; este esfuerzo colectivo representa la posibilidad de sustentar una forma más democrática en la toma de decisiones y la configuración de una estructura no autoritaria, cercana a las expectativas de la comunidad educativa.

Uno de los resultados de este esfuerzo institucional será el establecimiento de una agenda de prioridades estratégicas, tanto en término de factibilidad como en la identificación de los alcances y limitaciones; todo ello en estrecha relación con el marco legislativo y los propósitos institucionales que se plantean os objetivos, politicas, líneas de acción y metas, las cuales constituyen compromisos de gobierno que buscan materializarse a través de las acciones del sistema educativo.

A partir del momento que en los espacios escolares se asuma la necesidad de una orientación propia se podrá disponer de referentes para la construcción de un destino com necesidad de una orientación propia se podrá disponer de referentes para la construcción de un destino compartido y comprometido con las generaciones que se desea formar.

Si bien los proyectos se presentaran en una coyuntura caracterizada or incertidumbres, no es menos cierto que estas alternativas constituyen referentes para impulsar el desarrollo educativo reconociendo que, ante el mosaico de contextos particulares, esta agenda de proyectos alternativos constituyen un referente y las pautas para que las escuelas determinen su propia orientación y establezcan su propio proyecto de desarrollo y no expresen únicamente un ropaje político para vestir elegantemente a la institución educativa (Otra parte de tantas, hasta donde estire la agenda) [i] Lic. En Pedagogía y Maestro en Educación Superior.

Se esempeña como catedrático de la Universidad del Pacifico de Chiapas. [ii] YAU DORRY, J. La practica docente. Un tiempo de sombras ante el umbral del caos. En revista praxis; CECYTECH, 1998. [iii] La globalizacón obliga a ser competentes en todos los ámbitos de la vida. Aprender nuevos conceptos y desarrollar habilidades, decidir con más información, utilizar tecnologías más avanzadas, comunicarnos con otras culturales, etc. [iv] El hombre siempre ha sentido la necesidad de planificar; en sus inicios intuitivamente y en los momentos que estamos viviendo representa una exigencia del mundo contemporáneo.