La dama de negro

La dama de negro gyzimabu 110R5pR 16, 2011 2 pagcs Arthur Kipps ha vivido aterrado desde que tuvo una experiencia con fantasmas en su juventud, él desea contar las cosas tan horribles que le han sucedido, entonces escribe el relato y contrata a John Morris, un escéptico director de escena que le ayuda a hacer la representación en un teatro vacío. En el guión de Kipps, se encuentran involucrados todos los personajes que tuvieron que ver con su inolvidable vivencia.

Para simplificar la historia y a fin de lograr que la trama resulte omprensible, el director propone a Kipps intercambiar roles: Morris da vida a Kipps y se encuentra a lo largo de la obra a los personajes secundarios de la obra que van desde un simpático hostelero italiano hasta un tétrico carretero. La obra teatral de “La si se estuviese leyen ciertos instantes cóm de la tensión o el mi ambiente. Los actore detalles que pudier ora Sv. pe to s au am cautlvar tanto como ia de terror tiene e sacan al público se siente en todo el ión porque no hubo Swlpe to vlew next page udieran criticárseles, así en todo momento muestran sorpresa tras sorpresa; la producción es de gran calidad. La escenografia es de verdad muy creativa, aunque al principio sólo se ve un fondo negro, dos sillas en el escenario con un baúl y el público llega a pensar que la obra será así de simple; el juego de luces, los sonidos y la narrativa de los actores nos transportan a un rincón de Inglaterra.

Y así, los actores logran su objetivo de transmitir sentimientos, de hacer que el espectador no sólo se magine la historia sino que se sienta participe de ella; el terror se fusiona con los miedos, y si no se grita, mínimo se siente un escalofrío en todo el cuerpo, pero lo cierto es que esto se hace posible porque los actores se encuentran haciendo cosas inesperadas en cada momento, logrando así que se mantenga la expectativa durante dos horas: de principio a fin.

El suspenso y el terror llevan a un inesperado final en el que el espectador se vuelve part[cipe del miedo que rodea a los personajes hasta llevarlos al umbral de la locura y de las lágrimas…