Los Sismos

¿Que es un sismo? Un sismo son sacudidas o movimientos bruscos del terreno, generalmente producidos por disturbios tectónicos (ocasionado por fuerzas que tienen su origen en el interior de la Tierra) o volcánicos (producido por la extrusión de magma hacia la superficie). En ambos casos hay una liberación de energía acumulada que se transmite en forma de ondas elásticas, causando vibraciones y oscilaciones a su paso a través de las rocas sólidas del manto y la litosfera hasta ‘arribar’ a la superficie terrestre. Definición de Sismicidad

Se denomina sismicidad al análisis del número de sismos que se suceden en una re ion eo ráfica determinada. Tal estudio p registra en un mapa de tomar en cuenta fenómenos. Un terremoto es una consecuencia de un c existentes, además OF3 _•e suceden estos eza terrestre como le siguen réplicas, o temblores terrestres de menor magnitud acaecidos con poca distancia temporal entre ellos. Así, los terremotos suelen concentrarse en regiones específicas del planeta, en coincidencia con la existencia de fracturas en la corteza terrestre.

Sismidad mundial Es de inmediato evidente que los sismos no están distribuidos en forma uniforme sobre la Tierra, sino en bandas que en su mayoría coinciden con las orillas o con las partes medias de los océanos. En algunas zonas continentales alejadas de los océanos la sismicidad coincide con regiones montañosas, como en los Alpes y los Himalayas. Cuando observamos el mapa sísmico mundial nos damos cuenta que los m movimientos sísmicos están relacionadas con la actividad volcánica, las cordilleras y océanos.

La sismidad y la estructura de la tierra La división de la tierra en capas ha sido determinada ndirectamente utilizando el tiempo que tardan en viajar las ondas sísmicas reflejadas y refractadas, creadas por terremotos. Las ondas transversales (S, o secundarias) no pueden atravesar el núcleo, ya que necesitan un material viscoso o elástico para propagarse, mientras que la velocidad de propagación es diferente en las demás capas. Los cambios en dicha velocidad producen una refracción debido a la Ley de Snell.

Las reflexiones están causadas por un gran incremento en la velocidad sísmica (velocidad de propagación) y son parecidos a la luz reflejada en un spejo. Vulcanismo El vulcanismo se produce cuando el material fundido del interior de la Tierra sale a la superficie a través de grietas, fisuras y orificios. A este material que sale se lo denomina lava, se caracteriza porque se enfría rápidamente y libera sus gases disueltos. Por otra parte, algunos de los minerales de alta temperatura de consolidación se forman y se separan del magma*.

De acuerdo a la viscosidad del material, varían las características de la erupción volcánica. El material básico, que se caracteriza por su alta temperatura, de proximadamente 1000/1 2 elevada fluidez y el rápido contenido de sílice, su ento de los gases, origina las placas de tectónicas La corteza exterior de la superficie de la Tierra se conoce como litosfera. El movimiento de la litosfera en la superficie de la tierra también se conoce como movimiento de las placas tectónicas.

La superficie de la Tierra está dividida en placas que son responsables de la actividad sísmica, incluyendo terremotos y volcanes. Los volcanes se forman en montañas cuando los escombros de erupción se acumulan durante millones de años. La formación de los volcanes y su actividad está directamente conectada a las placas tectónica placa Distribución de los volcanes En la actualidad la tectónica de placas engloba y relaciona todos los fenómenos geológicos entre sí, por ello en un mapamundi se observa que las zonas volcánicas coinciden con las sísmicas.

La actividad volcánica y sísmica se desarrolla con gran intensidad en zonas de expansión o extensión de la corteza (dorsales oceánicas: rift oceánico; y rift continental); en las zonas de comprensión o colisión (zonas de subducción) donde se forman las cadenas de ontañas recientes; en las fosas oceánicas de los arcos isla; en las cuencas oceánicas (fallas transformantes y puntos calientes) y en las zonas continentales estables.

Hoy en día, de los 500 volcanes activos, sólo un 5 % se mantienen en actividad continua. No se tienen en cuenta las erupciones submarinas que pasan desapercibidos al producirse en las cuencas oceánicas. Geográficamente pueden considerarse en la Tierra cinco zonas de máxima actividad volcánica y sísmica: Circumpacífica; Mediterránea-asiática; Índica; Atlántica y Africana 3 DE 3