origen de las subastas en linea

Que son Las Internet auctions son, conceptualmente, algo tan sencillo como trasladar a Internet el mecanismo de compraventa de bienes y servicios mediante el sistema de subasta. Visto así, el concepto resulta aparentemente simple, y no parecería justificar el enorme interés que despierta en los últimos tiempos. Estudiada por el premio Nóbel de Econom[a William Vickrey en la década de los 60, la teoría de subastas parecía algo perfectamente consolidado dentro de la economía y que ya recibía su merecida cuota de interés.

Sin embargo, este interés e ha acrecentado enormemente en los últimos tiempos, hasta el punto de situar a las subastas en titulares de prensa que hablan de su enorme popularidad en Estad ¿Pero qué hay en esa como el de las subas aporta tanto interés? de subastas pasa en otencialidad en se un que sectores, de su OFY v un di s de todo tipo, etc. stema ya conocido mo Internet que er cuando el sistema utilizado tan sólo en una serie de transacciones muy determinadas (productos perecederos, obje K0MaHAa I ecwposawe OKHO Cnpa3Ka objetos unicos, bienes procedentes de incautación o impago, contratos n el sector público y unas cuantas aplicaciones más) a aparecer con enorme protagonismo en multitud de sectores y ligado a los temas más dispares, desde dispensadores de caramelos Pez hasta transacciones entre empresas de miles de millones de pesetas.

Se ha llegado a calificar a las subastas como de killer app, la aplicación que verdaderamente desatará la popularidad de Internet. Como surgen Sin que sea posible adscribir concretamente la aparición de las subastas en Internet a este hecho, se suele ligar la reciente historia del fenómeno a la evolución de la empresa eBay, la rimera que planteó la posibilidad de realizar subastas entre particulares (customer to customer, de ahi el término C2C) de los objetos más variados y que en seguida alcanzó notoriedad pública.

La idea es tan brillante como simple: proporcionar a particulares y empresas una plataforma en la que poner en subasta cualquier tipo de objetos. La empresa cobra una cantidad por hacer que el producto aparezca en sus listados, y una comisión sobre el importe final de la venta. Un modelo tan simple que, sin embargo, se las arregla para poner de manifiesto las normes v Un modelo tan Simple que, sin embargo, se las arregla para poner de manifiesto las enormes ventajas de Internet sobre los canales tradicionales como vehículo de transacciones: primera y fundamental, la escala.

Sería complicado pensar que las personas del mundo Interesadas en, por ejemplo, coleccionar pequeños muñecos de peluche rellenos de bolitas de plástico (los llamados beanie babies, de gran popularidad en los Estados Unidos) decidiesen acudir a un salón de subastas a comprar y vender sus preciados tesoros, y en el poco probable caso de que sto ocurriese, sería seguramente una vez al año como mucho.

Mediante Internet, esto es posible sin que nadie salga de su casa, pudiendo automatizar nuestra opción y pedir al ordenador que puje en nuestro nombre hasta el límite que establezcamos. Además, el «salón de subastas» permanece abierto las 24 horas del día, siete días a la semana. Y lo que es mejor todavía, el propio proceso de compra resulta intr[nsecamente divertido. En este sentido, las posibilidades de Internet de eliminar la fricción inherente a los canales tradicionales resultan de capital importancia. 3 DE 3