santa kateri tekakwitha

santa kateri tekakwitha (Catalina Tekakwitha) 14 de julio de 1 656, OSSERNENON, (Modern AURIESVILLE, Nueva YORK) t Murió el 17 de abril de 1680, durante semana santa en Kahnawaké Los padres jesuitas recibieron de San Ignacio, su fundador, la visión de hacer todo «para la mayor gloria de Dios». Es por eso que se lanzaron a tierras lejanas para evangelizar con gran amor y desprendimiento. En el siglo WII los padres jesuitas tenían misiones entre los indios desde Norte América hasta las regiones de Paraguay y Argentina en el sur.

Dos de estos jesuitas son los santos Isaac Jogues y Jean de Lalande, quienes sufrieron el martirio en manos de los indios en 1 646 en Osserneon. Svipe nextp La sangre de los má del martirio, en 1656, Tekakwitha. Su madr acogido la fe cristian casada con un jefe M OF2 na In z años después lo la india Kateri p rib Igonquina, ya habla r los Iroqués y Kateri quedó huérfana a los cuatro años cuando sus padres y hermano murieron en la epidemia de viruela. Por la misma enfermedad, ella quedó con la vista seriamente impedida y su ara desfigurada.

Kateri fue adoptada por sus dos tías y su tío. Cada mañana, aun durante los inviernos más fuertes, ella se instalaba frente a la puerta de la capilla hasta que la abriesen, a las cuatro Swige to vlew next page de la mañana, y se mantenía ahi hasta la última misa del día. Fue bautizada a los 20 años de edad el 18 de abril del 1676 en la misión de San Pedro, en Caughnawaga, Nueva York. Kateri pronto tuvo que sufrir por su fe grandes abusos y rechazo por parte de familiares y de los otros indios.

La persecución fue al que huyó de su pueblo, caminando unas 200 millas (320 km. ) por el bosque hasta llegar a Sault Ste. Marie, un pueblo cristiano cerca de Montreal (Canadá), en 1677. Hizo su Primera Comunión el día de Navidad de ese año en la misión de San Francisco, en La Prairie, Canadá. Vivió con gran santidad, destacándose por su oración, penitencia y austeridad. En 1 679 hizo voto de castidad, dedicándose plenamente a Jesucristo. Era muy devota a la Eucaristía y a Jesus crucificado. Muchos milagros se le atribuyeron y en 1943 fue declarada

Venerable por el Papa Pío XII Beatificada por el Papa Juan Pablo II en 1980. «fue un gran personaje que a pesar del dolor de haber perdido a su familia encontró el amor de dios y por medio del logro ser un ejemplo para muchas personas, era alguien que estaba siempre al servicio de dios y de la iglesia, una mujer que a pesar de haber sido humillada, maltratada, discriminada, siguió siempre sus creencias sin importar lo que pensaban de ella y todos deberíamos ser como ella porque estamos llamados a ser santos»