Sed de infinito – melisa sánchez hincapié

SED DE INFINITO Apropiarnos de una actitud crítica, es tal ves, la única fuerza idónea que nos permitirá un acercamiento al pensamiento científico, indagar cuestionamientos más profundos y renunciar a conformarnos con posiciones triviales frente al mar de interrogantes en el que parecemos estar ahogándonos. Con bastante facilidad obligamos nuestra mente a creer lo que alguien más ha dicho y considerarlo como Verdad, eso representa una auto declaración de que somos incapaces de iluminarnos intelectualmente y llegar a planteamientos objetivos por nuestra ropia cuenta. ra Caemos fácilmente e als nos remitimos a nue os Pfi encontramos que no parte de la educació de verdades. Si con el entorno, o se basa gran absoluta lo que nos muestran como verdad. De niños, cuando apenas comenzamos ese contacto y podemos hacer uso de las primeras palabras, teníamos el coraje de cuestionar el por qué de todo lo que nos decían, aunque nos conformábamos también con la respuesta inmediata que ocasionalmente nos daban sólo por apaciguar nuestras dudas.

Nos educan para hacer parte de una sociedad, en la que es ás seguro pensar del mismo modo, nos enmarcan en unas ideologías y cuestionarlas se convertía en un atentado en contra la sociedad misma. Asumir una actitud crítica a temprana edad, era quizás una muestra de rebelión y desadaptación con el entorno, cu cuando en realidad era un muestra fiel del renacer mental del que nos tenían apartados.

Era usual tildar de raros a los que no se conforman con lo que los maestros enseñan, o aquellos que aun aceptando ciertas verdades, adoptan una actitud diferente sobre el conocimiento y se apropian de las explicaciones que convierten lgo en verídico. Esa sed de infinito pareciera caer sobre algunos pocos, quienes van más allá de esa ansia y comienzan a penetrar en un planteamiento real de lo que se quiere conocer y replantear también lo que ya se conoce.

Unas ansias que orienten a la reflexión de lo que ya sabemos, apoyando también, ese conocimiento, en una intenorizaclón de conciencia sobre eso que se sabe. El resto, desconoce su rol como individuo perteneciente a un todo (infinito) que nos expone a una relación perpetua con el entorno que creemos conocer sólo con nuestros sentidos. Es necesario entonces, navegar en las profundidades del conocimiento, y no conformarnos con permanecer a salvo en la superficie aferrados a los que parecen saber remar esas mareas vanantes de la ciencia.

Atrevernos a pensar por nuestra cuenta, es quizás uno de los mayores retos que tendremos que afrontar, o por el contrario escudarnos eternamente en la osadía de otros, que si se animan a cultivar un espíritu cr[tico que conlleva a la reflexión personal del inacabado universo científico. Melisa Sánchez Hincapié Humanidades – Comunicación Audiowsual